Sorpresas te da la vida y sorpresas te dan las nominaciones a los Oscar. En este caso, una de cal y dos de arena: la de cal la no nominación de Javier Bardem como mejor actor, cosa que aunque se empeñe la prensa española era de esperar. Las dos de arena ha sido por un lado la nominación a mejor maquillaje de 'Mar adentro' premio que seguramente no se lleve pero sabemos que ha sorprendido a los yanquis, por otro lado la nominación del corto '7.35 de la mañana' de Nacho Vigalondo.
Nacho Vigalondo en el momento de recoger el premio de El Mundo
Este cántabro de 27 años acompañará con smoquin y pajarita a Amenábar en su conquista del teatro Kodak. '7.35 de la mañana' no tiene nada que ver con su compañera de aventura 'Mar adentro'. Este corto es una historia narrada en blanco y negro sobre una clienta habitual de un bar que descubre una mañana que todos los camareros y compañeros de desayuno están quietos como estatuas. Una canción rompe esa atmósfera.
Un corto de 8 minutos (sin títulos de crédito curiosamente 7.35) que ya ha recibido premios tanto en España como en Noruega o Francia. El despegue de '7.35 de la mañana' se dio a conocer en el Festival y Mercado de Clermont-Ferrand francés, algo así como el Cannes de los cortometrajes.
"Ir a Clermont-Ferrand fue un giro, un antes y un después", explica Vigalondo. "La vida del corto cambió con el Premio a la Juventud de este certamen, que creo que es algo así como el premio al más cachondo", añade. La repercusión ha sido tal que "'7.35 de la mañana' se ha llegado a ver hasta en Japón y en EEUU".
Nacho Vigalondo estudió Imagen en la Universidad del País Vasco. Una vez en la calle ha hecho de todo: además de varios cortos y decenas de premios, ha participado como guionista en la segunda edición de Gran Hermano, pero sobre todo ha participado en el popular anuncio de 'tres en un burro' de Multiópticas. También ha trabajado como actor, bailarín y cantante. Este es el hombre que en marzo, quizá suba a recoger el Oscar al mejor cortometraje. Suerte