Hoy toca un tema muy ascensoril: el tiempo. Que frío ni que niño muerto. Vale que las temperaturas han bajado escandalosamente, vale que me paso la vida al lado de los radiadores y que aún así tengo los pies helados. Pero que no vengan con tantas exageraciones.
Puedo entender que en lugares que están acostumbrados a un clima más suave, como el caso de el sur de la Península o las islas estén congeladitos de frío y se quejen del tiempo. ¡Pero en la meseta! ¿Qu eme estan contado? Nuestros padres pasaban unos inviernos en los que desde octubre hasta marzo hacía como estos días y además no tenían ni tanto agua caliente, ni tanta calefacción (sobre todo si vivían en el campo)
Ahora me subo a un autobús, entro en un ascensor... vaya donde vaya sólo veo a gente quejándose del frío: que si este tiempo no es normal, que si esto es demasiado, que que aire que se me van a caer las orejas... pues mire, lo que no es normal es tener 13 grados en pleno diciembre o enero como hemos tenido. Que ya tiene una edad, debería saberlo.
Tampoco llego a comprender como coño cada vez que caen dos copos ya está todo el país colapsado. Esto pasa a todas horas en países como Alemania, Suiza, Dinamarca, Polonia, Rusia... y no se genera este caos. ¿Tan difícil es aplicar sus métodos? Vale que estamos menos acostumbrados pero no me puedo quitar de la cabeza que somos un país de locos y de quejicas que ademas no hacemos nada para solucionar los problemas.