Jueves, 10 de febrero de 2005
Estaba el otro d?a repasando la Naval Chronicle, que es una relaci?n inglesa de su guerra en el mar entre 1793 y 1819, y fui a dar con el combate de Tenerife, que hace tiempo mencion? aqu? de pasada, pues all? perdi? Nelson su famoso brazo un 25 de julio: esta pr?xima semana har? exactamente doscientos seis a?os. Ya he dicho alguna vez que el patrioterismo de fanfarria y chundarata me da retortijones; pero eso nada tiene que ver con asumir tu historia, enorgullecerte de lo bueno y avergonzarte de lo malo. Por poner un ejemplo f?cil: detesto el f?tbol, pero prefiero que gane Espa?a a que gane otro. Tambi?n soy mediterr?neo y con gente de mar en la memoria; y all? el ingl?s, como se le llam? toda la vida, siempre fue el enemigo: los mejores marinos, los m?s crueles y arrogantes. Montaron su negocio cuando el nuestro ya iba cuesta abajo, y ganaron el pulso: pirater?as en Am?rica, San Vicente, Trafalgar. Etc?tera. Ahora la P?rfida Albi?n s?lo es una piltrafilla que se la succiona a Bush y conserva las maneras -otros succionamos sin conservarlas-; pero que le quiten lo bailado. Sus guerreros, eso s?, contin?an siendo los mejores del mundo. Estuve con ellos en Bosnia y en el Golfo y los he visto dar cebollazos. Les gusta pelear, y no tienen complejos: son ingleses a mucha honra, hooligans con bandera y escopetas. Por eso en el XVIII nos trincaron Mah?n y Gibraltar. Tambi?n quisieron jugarnos la del chino en Tenerife. All? les sali? el marrano mal capado, aunque leyendo la Naval Chronicle nadie lo dir?a. Pasan de puntillas por la palabra derrota. En cuanto a la herida de Nelson, parece que se la hizo ?l solo, por gusto. Herida que tampoco la Jane?s Naval History menciona sino de pasada. As? salen luego sus historiadores modernos, claro, afirmando que Nelson no fue derrotado nunca. Picaruelos.

Pues no. Y ah? est?n las relaciones de la ?poca, para disfrutarlas. As? que hoy, a fin de dar un poquito por saco a los brit?nicos residentes en Espa?a que, pese a la ausencia del difunto y a?orado perro ingl?s -mejorando lo presente-, siguen leyendo El Semanal, he decidido refrescar el aniversario. Y la cosa es que el 20 de julio de 1797, hace exactamente dos siglos y seis a?os, Nelson se present? ante Santa Cruz de Tenerife con tres nav?os de l?nea, cuatro fragatas, un c?ter y una bombarda, y dos d?as despu?s desembarc? mil fulanos en Valle Seco, bajo el mando del capit?n Toubridge. S?lo se trataba, una vez m?s, de escabechar a unos despreciables y sucios spaniards, trincar el oro e izar la bandera brit?nica. Lo normal. Pero esta vez, en lugar de acojonarse, los despreciables y sucios spaniards le arrimaron tal candela a la fuerza de desembarco que ?sta tuvo que regresar a los buques. El d?a 25 los ingleses intentaron apoderarse del muelle de Santa Cruz, pero la artiller?a de la ciudad tambi?n reparti? las suyas y las de un bombero, hundi?ndoles el c?ter Fox y ca?one?ndoles los botes donde ven?an los marines de Su Graciosa. Ca?a una de tal calibre, que cuando Nelson puso pie en el muelle y levant? el sable, la metralla se le llev? el brazo derecho; as? que hubo que devolverlo a su barco, hecho polvo. Despu?s de que los ?ltimos 57 ingleses del muelle se rindieran con bandera blanca, dentro de la ciudad quedaron 340 british bajo el mando del capit?n Toubridge; quien, ech?ndole muchos huevos al asunto -las cosas como son-, a?n intentaba cumplir su misi?n. Pero niet. Atrincherado en un convento, con los tinerfe?os peg?ndole tiros desde las azoteas, tuvo que negociar. De farol, como siempre negocian los ingleses, incluso ahora con lo del euro; pero negociar. A fin de facilitar las cosas y ahorrar sangre, el gobernador espa?ol, don Juan Antonio Guti?rrez, acept? que en la capitulaci?n no figurase la palabra rendici?n -ah? se apoyan los pillines ingleses para decir que no la hubo-. Luego, Toubridge y sus chicos rubios, sacando mucho pecho y todo lo que ustedes quieran, se fueron con el rabo entre las piernas, dejando 44 muertos por las armas, 177 ahogados, 123 heridos y 5 desaparecidos, am?n del brazo con el que Nelson le palmeaba la retambufa a lady Hamilton. Que no es, pardiez, un mal resultado de cuartos de final.

Lo que me fastidia es que luego, en Trafalgar, a Nelson se lo cargara un franc?s. Pero que conste: el despiece lo empezaron los canarios. As? que el viernes 25 pienso tomarme una copita a la salud de Tenerife.

821/20-07-2003- El Semanal- Arturo P?rez-Reverte
Publicado por .AuStRaLiA. @ 15:16  | Otros
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