No se si os lo habréis preguntado alguna vez, si hay algo más doloroso que terminar una relación con la persona a la que quieres y de la que estas enamorad@, supongo que pensaréis que no, y supongo que eso será también porque nunca han perdido a un amigo. No hay nada peor que la pérdida de la amistad, y sobre todo porque suele ser un proceso silencioso, doloroso, como un cáncer.
De repente aquella persona (o personas) empieza a perder el contacto, a no llamarte para salir a tomar algo, a no contestar los mensajes, a no contarte su vida y a contarselo a otros. Es un proceso como ya he dicho antes mucho más silencioso y mucho más largo que la pérdida de una relación. Es una tortura de la que no puedes salir por más que quieras aunque intentes recuperar el tiempo perdido ya no se puede, la mayoría de las vecse porque ni siquiera te das cuenta al principio y un poco más adelante no quieres reconocerlo.
Me ha pasado una vez, y creía que me estaba pasando otra, gracias a nose que esta vez me he equivocado y allí sigue para lo que sea aunque sea en la distancia sin perder el paso, para contar lo que sea. Debo decir que hay connotaciones en esta ocasión que son diferentes, que la primera vez fueron mis mejores amigas, chicas, en esta ocasión era un chico que no vive aquí y que a mi me ha gustado. Ahora tiene novia y bueno, solo es acostumbrarme, de todas maneras ya no le daba demasiada importancia aunque estaba aterrorizada por volver a perder a alguien más. No están las cosas como para perder amigos.