La encarnación del mal
En su aparición en la Biblia, el diablo cobra forma de serpiente que tienta a pecar a Eva en el Paraíso. Pero ¿por qué se eligió precisamente a este reptil? Para algunos expertos, y dada la finalidad pedagógica del texto, se optó por este animal porque cualquiera, versado o no, podía identificar este símbolo con el peligro.
Las pitonisas llevan su nombre
Python, hija de Gea, la Tierra, y de Tartaros, dios de los infiernos, era una serpiente que guardaba el oráculo de su madre. Cuando Apolo mató al animal, tomó su altar y lo ofreció a las sacerdotisas del oráculo a las que llamó pitias o pythonissas en recuerdo de la serpiente. Hoy las adivinadoras o pitonisas llevan su nombre.
El emblema de la medicina
El médico griego Esculapio y su culebra, una Elaphe longissima enroscada en su bastón, son el emblema de la medicina. Según la leyenda, este médico estaba junto al lecho de muerte de Glauco cuando mató a una serpiente. Al instante entró otra con unas hojas en la boca que la curaron. Esculapio dio esas hierbas al enfermo y también sanó.
Aborígenes: el agua de la vida
Para los aborígenes australianos ngalyod, la ‘serpiente del arco iris’, también llamada Almudj, creó los pozos de agua que permitieron la vida de animales y plantas después de que Warramurugundji, la mujer primigenia, trajera consigo las plantas en el Tiempo de la Creación. Según la leyenda, sólo puede ser vista por brujos.
Hinduistas: la cara de Shiva
Para los hinduistas, las cobras son sagradas. Según una antigua leyenda, una cobra salvó la vida al dios creador, Brahma, protegiéndolo de los rayos del Sol con el ensanchamiento de la cabeza característico de estas serpientes. En la iconografía religiosa hindú, la cobra se asocia a Brahma, Vishnú, Shiva y Kali.
Aztecas: dioses reencarnados
En las culturas precolombinas, las serpientes eran la reencarnación de los dioses. La más conocida es la Quetzalcoátl azteca. En Perú, algunas comunidades mantienen el mito de Sachamama, diosa del ciclo de las lluvias. Y en Haití, para los seguidores del vudú, Damballah wedo es una de las divinidades más poderosas.