Lunes, 09 de mayo de 2005
Es el nuevo credo de los famosos. Quienes lo practican lo definen como una tecnolog?a para el alma que busca la ?paz universal?. Madonna, su abanderada, acaba de donar m?s de cinco millones de d?lares para esta causa, que ya ha abierto 25 centros en Estados Unidos y que amenaza con conquistar Europa. Descubra qu? esconde y qui?n est? detr?s del nuevo ?fast-food? espiritual de Hollywood.

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Marla Maples, la ex de Donald Trump, asegura que la C?bala ha dado sentido a su vida y que le ha ayudado a superar su conflictivo divorcio. ?Me permiti? asumir la responsabilidad de mis propias decisiones y a no ser m?s la v?ctima.? La dise?adora Donna Karan sostiene que toda la energ?a de sus creaciones se la debe a su nueva fe. Demi Moore, que al parecer ha logrado sumar a la causa a Sarah Ferguson, duquesa de York, asegura que la C?bala la hizo ?revivir?, renacimiento que vino a coincidir con su relaci?n con el actor Ashton Kutcher, 20 a?os m?s joven que ella, y que tambi?n luce pulsera roja en la mu?eca. Roseanne Barr, protagonista de la serie Roseanne, afirma que despu?s de 15 a?os sin hablarse con su familia y de haber hecho p?blico que hab?a sufrido abusos de ni?a ha recuperado el contacto con su madre y ha conseguido moderar su mundialmente conocido mal car?cter. Y lo que es m?s, asegura que el agua de la C?bala le ha curado el h?gado. No es la ?nica. Muchos seguidores hablan de c?mo los ha sanado de alergias y otros males y hasta algunos confiesan que los ha salvado de mortales accidentes de tr?fico.

En Hollywood, primero fue el instructor de yoga; luego, el nutricionista; m?s tarde, el m?dico sij? Cuando al negocio de los asesores personales de los famosos ?esos que cobran cifras millonarias por decirles cosas en la onda y al mismo tiempo prometerles la felicidad?se le estaba acabando la mecha, lleg? la C?bala (qabbalah). O la trajeron, para ser m?s precisos, porque el hallazgo no fue casual, ni fruto de una inspiraci?n divina, sino m?s bien un planificado negocio con una cuidada estrategia de marketing ideada y llevada a cabo por Philip y Karen Berg.

No es que la C?bala se la inventasen los Berg. Muy al contrario, es una antiqu?sima tradici?n del misticismo jud?o que indaga en el sentido del universo y el papel del ser humano. Lo que aportaron los Berg ha sido su adaptaci?n a Hollywood, para lo cual han convertido siglos de compleja doctrina en un simpl?simo manual de autoayuda, a partir del cual han creado ?un imperio new age jud?o que vende desde charlas con Dios hasta energ?a sexual, envuelto en velas, amuletos y agua bendita?, seg?n una explicaci?n condensada de Vanity Fair.

Philip Berg era a principios de los a?os 60 un agente de seguros de Brooklyn. Nacido Feivel Gruberger, su nombre de pila, acudi? desde joven a la yeshiva, se orden? rabino y comenz? a interesarse por la C?bala a trav?s de un t?o de su primera mujer, Yehuda Brandwein, reconocido cabalista de Jerusal?n. Pero su actividad profesional no habr?a salido de los seguros de no haberse encontrado un d?a con Karen, una joven y resuelta secretaria. A Karen, la C?bala le pareci? lo suficientemente interesante como para hacerle una oferta a Philip: trabajar?a gratis para ?l si le ense?aba sus secretos. Berg, aunque receloso porque el juda?smo proh?be ense?arla a las mujeres, acept?, sin duda fascinado por sus encantos, ya que no s?lo la instruy? en el misticismo. Philip dej? a su mujer y a sus siete hijos y se cas? con ella.

Pero Karen quer?a m?s. ??Por qu? no ense?amos la C?bala a las masas??, cuenta Berg que le pregunt? un d?a mientras almorzaban. ?Porque nos matar?n?, respondi? ?l. A Karen le estimul? el desaf?o. Primero fueron a Jerusal?n para completar su formaci?n. All? nacieron sus dos hijos, Yehuda, de 32 a?os, y Michael, 31. Y de Israel, a Hollywood. El ?negocio? no funcion? a la primera. En su primer centro, de tama?o reducido, lograban convocar apenas a una veintena de personas. As? que decidieron rebajar el componente jud?o de la C?bala, trasladarse a otra zona mejor ubicada, en el South Robertson Boulevard, en una antigua iglesia evang?lica coreana, y renovar la agenda. Karen, en un brillante trabajo de relaciones p?blicas, empez? a contactar con los m?s ricos y poderosos. El mensaje era claro: la C?bala no es una religi?n, es ?una tecnolog?a para el alma?.

Y el mensaje cal?. Porque era simple. El concepto no ofrec?a novedades. Ama al pr?jimo como a ti mismo o, en su versi?n m?s cabal?stica, ?dar hace la vida mejor?. Los Berg le dieron dimensi?n ?cient?fica?: el ?efecto mariposa?. Adam Isaacs, representante de actrices como Keira Knighley y Juliette Binoche y cabalista convencido, lo explica as? en una prestigiosa revista americana: ?Si tu gritas a tu asistente, ?l no est? en posici?n de poder contestarte con otro grito. Lo que har?, posiblemente, es pegarle dos gritos al camarero. As? que, en el fondo, t? eres el responsable de haberle arruinado el d?a al camarero?. Puede parecer una obviedad, pero Madonna, por ejemplo, lo vive como una revelaci?n: ?Las consecuencias de que millones de personas sean conscientes de esta causa-efecto es enorme. No habr?a guerras?.

Madonna se ha convertido en el mejor ?ap?stol? de la C?bala de los Berg. Ella, con su sola presencia, ha pregonado por medio mundo las virtudes de esta pr?ctica, aunque asegura que no hace proselitismo (?no es algo que puedas imponer, te tiene que llegar?). Ha explicado, eso s?, c?mo ha cambiado su vida, c?mo se decidi? a tener un segundo hijo y c?mo ha conseguido ?dejar de pensar que yo era el principio y el fin de todo?. Ha logrado tambi?n que done, reconocidamente, cinco millones de d?lares a la causa, aunque hay quienes hablan de 20. Philip Berg, a quien sus fieles y amigos llaman The Rav, no niega la importancia de la estrella de la m?sica pop. ?Cuando lleg?, sent? que ten?a una enorme responsabilidad.?

En sus celebraciones, Philip o su hijo Yehuda, tambi?n rabino y autor del libro The red string book, habla sobre Dios, sobre la luz, la necesidad de conectar con la luz, porque es la perfecci?n que da indefinidamente? precisamente para atraer esa energ?a positiva, los hombres visten de blanco y permanecen separados de las mujeres por una pantalla baja, como en la sinagoga tradicional. Se lee la Tora (la ley) y se realizan ejercicios de meditaci?n como repetir los 72 nombres hebreos de Dios, pr?ctica que tiene propiedades terap?uticas. Seg?n Yehuda, elimina el estr?s y la depresi?n. Y es que la C?bala tiene soluciones para todo, garantiza ?la alegr?a sin fin?, experiencias comparables con ?el placer del sexo y hasta el ?xtasis del chocolate?.

El establishment jud?o se ha levantado en armas contra el cabalismo de Philip Berg (o el bergismo, como prefieren llamarlo los cr?ticos). Lo tachan de ?peligroso?, ?barato? y ?pagano?. Lo acusan de haber transformado la m?s sagrada tradici?n jud?a en ?un burdo manual de magia y efectos astrol?gicos?. Deploran su comercialismo, el que vendan todo tipo de productos, desde las pulseras rojas (por 26 d?lares la unidad) hasta barritas energ?ticas. Y lo que es m?s curioso, agua bendita, algo totalmente ajeno a la tradici?n jud?a. La Kabbalah Mountain Spring Water es de Canad? y aseguran que limpia el esp?ritu y cura enfermedades (3,80 d?lares por botella).

Al Kabbalah Center lo acusan tambi?n de estar en la l?nea de la cienciolog?a, por sus continuas referencias a la energ?a y por haber aplicado sus estrategias de mercado, como la campa?a de publicidad del libro (Compra el libro que todo el mundo lleva), la captaci?n de famosos y las presentaciones en clubes de moda y con fiestas millonarias.

Pero a los Berg no parecen preocuparles las cr?ticas, que aseguran se deben, exclusivamente, a ?la envidia?. Y a sus fieles, tampoco. Incluso est?n dispuestos a pagar. Y mucho. No s?lo los famosos. Los Berg han abierto ya 50 sucursales y piensan seguir creciendo por el mundo. Aunque no hay datos p?blicos sobre el dinero que recaudan, Vanity Fair habla de que el centro de Nueva York gan? el a?o pasado 24 millones de d?lares y que prueba de que el negocio funciona es que los Berg est?n construyendo tres casas en Beverly Hills, conducen los m?s sofisticados Mercedes y Karen luce vistosas joyas, aunque al parecer son donaci?n desinteresada del joyero de las estrellas Neil Lane. Aunque hay aspectos m?s inquietantes que el enriquecimiento de la familia Berg, que apuntan en la direcci?n de las sectas menos recomendables. El Kabbalah Center de los Berg est? reclutando a j?venes voluntarios, a quienes llaman chevre, ?amigos? en hebreo, que viven en apartamentos alquilados o propiedad del centro. Algunas familias ya han denunciado que sus hijos han sido captados utilizando t?cnicas sectarias. Los j?venes trabajan por 35 d?lares al mes o incluso renuncian a esa cantidad y hacen jornadas dobles para poder aportar a la comunidad cabalista. Y es que una de las m?ximas de la C?bala es compartir. Sus detractores insisten en acusarlos de manipular a sus seguidores para que den dinero al centro y s?lo al centro, sobre la base de que ?ellos son los ?nicos que realmente est?n cambiando el mundo?.

Puede que no sea cierto, pero, seg?n parece, desde que el car?cter de las megaestrellas ha sido apaciguado por la C?bala, lo que s? ha cambiado es la vida de los camareros y los aparcacoches de Hollywood.

-John Vink-
Publicado por .AuStRaLiA. @ 19:39  | Otros
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