Mi?rcoles, 25 de mayo de 2005
Una brisa fresca sopla en mi nuca mientras contemplo desde lo alto de Henneth Ann?n los ?ltimos rayos del sol de poniente. Bajo mis pies se extiende los valles de Ithilien: todo es silencio a mi alrededor; un sedante silencio que invita a ordenar mis pensamientos en mi cabeza...
El sol ha desaparecido ya, y entonces, sin llegar a ser plenamente consciente de ello, alzo un d?a m?s mis ojos hacia el cielo del ocaso, en busca de la Estrella de la Tarde.
Una tras otra ir?n dibuj?ndose los luceros sobre la b?beda celeste, mas no el de mi anhelada Estrella del Crep?sculo. Tampoco esta noche...
La brisa se va transformando en helado aliento que me hace ajustar el manto, cubierto por el polvo de mil caminos. Entonces vuelvo los ojos nuevamente hacia la tierra, esa tierra ahora oscura y poblada de peligros. Y el recuerdo de la misi?n que tengo encomendada regresa una vez m?s, pues como Montaraz de las Tierras del Sur he consagrado mi vida y mi empe?o en proteger a los habitantes de esta Tierra Media. Y con ese pensamiento aferro mi espada y me interno en sus bosques, dispuesto a comenzar una nueva patrulla por sus senderos...
Una noche m?s...
Publicado por CapitanFaramir @ 19:20
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