Lunes, 30 de mayo de 2005
Las ratas dominar?n la tierra

?C?mo ser? el mundo cuando nuestra especie ya no exista? ?Qu? animales se salvar?n? ?Y qui?nes nos sustituir?n en la cumbre de los superpredadores? Dougal Dixon, un paleont?logo especializado en evoluci?n, lo ha imaginado. Y ?ste es el desconcertante resultado de lo que albergar? nuestro planeta 50 millones de a?os despu?s de que el hombre haya desaparecido.

Viajemos en el tiempo a un futuro lejano. Nuestra especie ha desaparecido de la Tierra hace 50 millones de a?os. La causa ha sido el colapso de los sistemas naturales debido a nuestro imparable aumento demogr?fico, al agotamiento de los recursos, la contaminaci?n generalizada y las epidemias. En los ?ltimos siglos de la permanencia del hombre en la Tierra, lograr agua potable y alimentos se convertir? en un terrible problema.

La competencia de los animales por los recursos alimenticios que el hombre necesitaba llevar? a la extinci?n a los herb?voros salvajes y a los predadores que los cazaban. Otros, como las ballenas, marsopas y grandes cet?ceos desaparecer?n tras una caza sin cuartel. Pero las especies oportunistas, aqu?llas con una gran capacidad para la adaptaci?n y preparadas para vivir de los desechos del hombre se expandir?n por todo el mundo. Ser? el caso de las ratas, algunas aves carro?eras o las cucarachas; animales que viv?an escondidos a la sombra de las poblaciones humanas y que, tras su extinci?n, se encontrar?n con un mundo sin competencia donde las especies que antes las limitaban habr?n sido aniquiladas por el hombre.

Despu?s de nuestra extinci?n dejaremos un triste legado. El hombre habr? devastado todos los recursos naturales y acabado con la mayor?a de las especies predadoras inc?modas a nuestra sociedad, y la vida tendr? que reinventarse. Pero para el planeta Tierra no ser? un problema nuevo.

Desaparecida nuestra especie, los animales necesitar?n decenas de miles de a?os para aprovechar los recursos que les brindar? el medio en el que crezcan. No ser? la primera vez que la vida reescribe sus normas. A fin de cuentas, los humanos habremos provocado la sexta extinci?n masiva del planeta. Antes de nuestra aparici?n en escena, la vida ya hab?a superado trances similares cuando, en ocasiones, hasta el 90 por ciento de todas las especies llegaron a desaparecer por el impacto de grandes meteoritos o por dr?sticos cambios en el clima. Recuperarse ser? tan s?lo una cuesti?n de tiempo. Y 50 millones ser? suficiente como para lograrlo.

A estas alturas de la historia, la deriva continental habr? reorganizado los continentes. Un supercontinente cubrir? el hemisferio norte: ?frica se habr? unido con Europa desgaj?ndose de ella las tierras al este del Rift, ahora ser? una isla de grandes proporciones llamada Lemuria; Australia habr? colisionado con el sureste asi?tico integr?ndose en la masa continental, y el estrecho de Bering se habr? cerrado al unirse Alaska con Siberia. Tan s?lo Suram?rica habr? recuperado su independencia convirti?ndose en una isla gigantesca donde los animales evolucionar?n de una forma independiente. Habr? nuevas cordilleras, mares, desiertos?, pero aparentemente, si pudi?ramos aterrizar en cualquiera de estos ecosistemas, encontrar?amos un mundo reconocible: mismas temperaturas, mismas plantas, mismos paisajes?, todo similar, excepto los animales.

Todas estas teor?as fant?sticas las ha perge?ado Dougal Dixon, un ge?logo escoc?s especializado en paleontolog?a que se ha convertido en una referencia mundial sobre la evoluci?n de los continentes y sus especies. A pesar de lo que pudiera parecer, la ciencia ficci?n de Dixon no es s?lo un alarde de imaginaci?n, sino que tiene una importante base cient?fica cimentada en a?os de estudio sobre paleobiolog?a, es decir, sobre las especies del pasado de nuestro planeta y su evoluci?n en funci?n de los fen?menos externos que produjeron grandes cambios entre los seres vivos ?deriva continental, cambios clim?ticos, meteoritos??.

La evoluci?n, a lo largo de la historia, ha seguido unas pautas que pueden ser extrapolables al futuro, siquiera como un ejercicio de imaginaci?n cient?fica. Ante determinadas condiciones, las especies, aun perteneciendo a grupos dispares como las aves, los mam?feros o los peces, responden con soluciones id?nticas. Es un fen?meno que los bi?logos llaman convergencia evolutiva: mismos problemas, similares soluciones. Por ejemplo, un murci?lago, un colibr? y una lib?lula adquirieron alas para volar, aunque ni las especies ni las alas como estructuras f?sicas tengan nada que ver entre s?.

En este escenario, la fauna emprender? una nueva colonizaci?n. Los nichos, los espacios por colonizar, seguir?n siendo similares a los actuales, pero ya no habr? hombres ni predadores importantes. Muchos animales volver?n a adquirir soluciones que ya se usaron millones de a?os atr?s, pero esta vez ser?n animales de clases diferentes. Las respuestas utilizadas por las ballenas para conquistar el mar, por ejemplo, las emplear?n, 50 millones de a?os despu?s, los ping?inos. Los primates que viv?an cerca de los r?os copiar?n soluciones de las ranas para hacerse nadadores y capturar peces, los monos de las sabanas sustituir?n a leones y guepardos y se har?n los mayores cazadores.

En general, los grandes animales de la era del hombre desaparecer?n con ?l y ser?n los medianos y peque?os los que ocupar?n sus puestos.
En las selvas, los diferentes tipos de cerdos salvajes crecer?n y algunas especies se har?n grandes como elefantes. En las llanuras ser?n los conejos los que aumentar?n su tama?o hasta parecerse a los grandes herb?voros que pastan en las sabanas actuales. En las copas de los ?rboles, peque?os felinos evolucionar?n hasta parecer monos; y en el suelo de los bosques, grandes animales par?sitos esperar?n escondidos a sus presas en busca de su sangre.

Los grupos cambian, pero las soluciones adaptativas ya se hab?an utilizado con anterioridad. Esto hace que en este lejano futuro encontremos especies de aspecto similar a algunas de las actuales. Pero un an?lisis m?s detallado nos descubrir? que detr?s del animal que cre?amos reconocer se esconde una criatura distinta. Otras, sin embargo, adaptar?n un aspecto terror?fico y sin la presi?n del hombre se convertir?n en grandes cazadores.

En esta nueva carrera por conquistar los ecosistemas, los grupos animales cambiar?n. El mayor reto ser? lograr el papel de superpredador. Ser? el premio gordo para quien pueda adaptarse a cazar y devorar al resto de las especies. Y en un mundo en el que los grandes carn?voros como los felinos, los c?nidos o los osos habr?n desaparecido en su mayor?a, los roedores entrar?n en liza. Y despu?s de la era de los grandes saurios del jur?sico, de los grandes felinos del cuaternario y de la supremac?a de nuestra especie durante la edad del hombre, un nuevo grupo se har? con la supremac?a: 50 millones de a?os despu?s del hombre, la Tierra entrar? en la era de las ratas predadoras.

Desde su licenciatura en la Universidad de St. Andrews, Dixon ha centrado sus investigaciones en las pautas que modelan la vida de nuestro planeta. Con el conocimiento adquirido durante sus trabajos de campo y en largas investigaciones sobre el registro f?sil, el cient?fico ha ido descifrando los patrones que marcan los cambios entre las especies. Son las respuestas adaptativas a las modificaciones del medio ambiente habidos desde el origen de la vida. As? que para imaginarse los nuevos animales del futuro s?lo tuvo que proyectar estas respuestas unos cuantos milenios hacia adelante y eliminar el factor m?s variable y desconcertante en su capacidad de generar cambios dr?sticos: el hombre.

Y ?ste es el resultado: el mundo 50 millones de a?os despu?s de nuestra extinci?n ?autoextinci?n, para ser m?s exactos?; un mundo tan fascinante que una productora de Hollywood ya ha comprado los derechos del libro en que se recogen todos estos animales del futuro. Pronto las fabulosas criaturas de Dixon adquirir?n movimiento. Y todos podremos verlas en la pantalla antes de que nuestra ceguera ante las limitaciones ecol?gicas de la Tierra lleve inevitablemente a nuestra desaparici?n definitiva como especie.

REINAS DEL PLANETA

De la rata com?n?

Seg?n el estudio del paleont?logo Dixon, la extinci?n humana y la de la mayor?a de los grandes predadores se podr?a producir de forma simult?nea. Durante ese largo adi?s, algunos roedores, especialmente las ratas, comenzar?n a probar la carne como medio de subsistencia y la introducir?n en sus dietas.

Sin superpredadores que las frenen, las ratas, que se habr?n dispersado por todos los h?bitats acompa?ando al hombre en su expansi?n, se ir?n haciendo cada vez m?s grandes y agresivas en su imparable camino hacia la cima de los grandes cazadores. Una vez extinguida la raza humana, las ratas tendr?n el camino abierto y ser?n las m?s adaptables. El resultado, despu?s de 50 millones de a?os, ser? espectacular: sus patas se alargar?n y muscular?n para poder correr y saltar, sus manos se armar?n de garras poderosas y sus dientes se modificar?n para soportar una dieta casi exclusivamente carn?vora, adquiriendo en el proceso poderosos caninos en forma de media luna. Y una estirpe de nuevos superpredadores comenzar? a dominar la Tierra: las falanx.

... A la carn?vora gigante

FALANX
Amphimorphodus cynomorphus

Cazar? en grupo a grandes herb?voros de las praderas. Ser? el mayor roedor que nunca haya existido.

RABBUCK COM?N
Ungulagus silvivultrix

El herb?voro m?s com?n, y manjar preferido de las ratas, descender? del conejo. Sus patas ser?n tan grandes como las de los ciervos.

EN LA ANT?RTIDA

Del p?jaro bobo...

En un mundo sin ballenas, extinguidas por el hombre, los mares del sur ser?n el nicho ideal para los ping?inos, que se podr?an desarrollar hacia estructuras similares a las de los cet?ceos. En el futuro, las cr?as se gestar?n dentro de las madres, con lo que se har?n independientes de la Tierra. Como les sucedi? a las ballenas, tambi?n los ping?inos del futuro, los pelagornidos, perder?n su capacidad de andar, se ?gigantizar?n? y algunos modificar?n su pico para filtrar el plancton.

?al ping?ino ballena

VORTEX
Balenornis vivipera

Con 12 metros de largo, ser? el mayor animal de esta Tierra del futuro, con una mand?bula modificada para filtrar el plancton.

PORPIN
Stenavis piscivora

Descendiente de los ping?inos, el porpin convertir? sus patas en aletas. Empler? su pico para pescar en mar abierto.

EN LAS SABANAS

Del babuino?

El ?nico continente cuyos principales predadores no evolucionar?n de las ratas ser? ?frica. En sus llanuras, los primates evolucionar?n para sustituir a los grandes felinos aniquilados por el hombre. Dos grupos se har?n con el protagonismo. Los horrantes (Phobcebus hamungulos), que evolucionar?n de los monos arbor?coras, y los raboons (Carnopapios sspp.), descendientes de los babuinos. ?stos contar?n con diferentes especies que variar?n en tama?o y agresividad.

?al mono-le?n

RABOON
Carnopapio sspp.

Sustituir? al le?n. Cazar? en grupo aprovechando la velocidad que habr? adquirido al hacerse b?pedo. En el ataque utilizar? las garras y los caninos.

HORRANE
Phobocebus hamungulus

Ocupar? el nicho dejado por el guepardo tras su extinci?n. Vivir? en pareja y cazar? a la carrera usando sus extremidades, con las que desgarrar? a las v?ctimas.

EN LOS DESIERTOS

Del jerbo de las arenas?

Al final de la era del hombre, los desiertos se reducir?n, y los camellos y dromedarios se extinguir?n. S?lo se salvar?n los animales que acumulen agua, como el saltador del desierto, que proceder? de los min?sculos jerbos y alcanzar? tres metros de largo.
Saltador del desierto

?a la rata-dromedario

SALTADOR DEL DESIERTO
Aquator adepsicautus

Extraer? el agua de los vegetales y la guardar? en forma de grasa. Cuando haya sequ?a, consumir? hasta un 30 por ciento de peso.

EN LAS ISLAS

Del murci?lago volador?

Las aves suelen ser las primeras colonizadoras de las islas. En Batavia, en el Pac?fico, lo ser?n los murci?lagos. Distintas especies evolucionar?n sin la presi?n de predadores y con muchas peque?as presas en el suelo, por lo que se har?n terrestres.

?al ?rondador? terrestre

ACECHADOR NOCTURNO
Manambulus perhorridus

Ser? el mayor murci?lago de Batavia, con metro y medio de altura. En su proceso adaptativo, habr? perdido su capacidad de volar, pero aprendido a atacar en grupo a sus presas.

Si quereis ver las im?gines pinchad aqui.
Publicado por .AuStRaLiA. @ 21:13  | Otros
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