«Venda los viernes y compre los lunes.» «Trabaje entre octubre y enero.» Los gurús financieros llevan años estudiando los ciclos bursátiles para adelantarse al mercado. ¿Pero cuáles son sus teorías y en qué se basan sus probabilidades?
Es posible que nunca haya invertido en Bolsa. Pero ¿y si supiera qué acciones van a subir? Entonces quizá no dudaría en sumarse a los ocho millones de españoles que tienen invertidos en ella 636.865 millones. Hoy por hoy, la capacidad de adivinar el comportamiento del mercado bursátil tiene «una aureola mística por lo imprevisible de éste», dice Nuño Rodrigo, periodista del diario Cinco Días y autor del libro La bolsa contada con sencillez. Quizá por ello, a los expertos bursátiles más prestigiosos se los llama gurús, término hinduista para el guía espiritual.
En realidad, el futuro bursátil «sólo depende de las decisiones de quienes están comprando y vendiendo -asegura Rodrigo-, y este comportamiento es, por definición, impredecible». Igual que ocurre con los terremotos, se puede vaticinar que en los próximos años se producirá una tendencia bajista o alcista, pero no cómo será ni cuándo. De lo contrario todo el mundo se haría rico.
Este carácter caprichoso del mercado bursátil hizo que los economistas de principios del siglo XX consideraran inútil analizar sus vaivenes. Pero con la llegada de la ciencia estadística las cosas cambiaron. Y, en un intento de anticiparse a desastres como los causados por la Gran Depresión de 1929, desde los años 50 empezaron a perfilarse los grandes métodos de análisis de mercado actuales. Entre éstos destacan el análisis fundamental, basado en el estudio minucioso de datos de la empresa emisora de las acciones que se quieren comprar, sus expectativas futuras y su capacidad de generar beneficios, y el análisis técnico, cuyo soporte, como explica José Poal Marcet, director de Global Financial Planning, «son los datos que produce el propio mercado, como la cotización de la acción y la materia prima en la que se desea invertir, o su volumen de transacciones». Una versión reducida de este sistema permitió en 1950 a Nicolás Darvas, un bailarín profano en el mundo financiero, ganar en poco tiempo dos millones de dólares.
Por último, están las múltiples teorías de ciclos, basadas en la constatación de que a una subida le sigue siempre una bajada. Existen para todos los gustos: desde los que abarcan 64 años a los que aseguran que la Bolsa sube los viernes y baja los lunes. Pero los ciclos dependen de factores tan volátiles como la psicología de masas, por lo que no son fiables.
Frente a todos estos métodos predictivos, en los últimos tiempos han aparecido modelos basados en la física, como la teoría del caos o del camino aleatorio, que sostienen la total impredicibilidad de mercado bursátil. «Son tantos los factores que intervienen en la Bolsa, que cualquier detalle nimio puede cambiar la tendencia de modo inesperado -explica Nuño-. Si bien, aun dentro del caos, algunos asesores son capaces de hallar patrones coherentes.»
Combinar toda esta información, transitar por caminos conocidos, arriesgar sólo lo que se pueda perder, invertir a largo plazo y en empresas consolidadas y no ponerse nervioso son algunos de los sensatos consejos que dan los expertos. Lo demás queda en manos de la suerte.
-Gloria Garrido-
Algunas pistas falsas
ASTROLOGÍA BURSÁTIL. Método predictivo basado en los astros y el Zodiaco. Sus detractores dicen que es poco riguroso y deja todo al azar; otros defienden sus bondades.
BOCA A BOCA. Seguir consejos ajenos es peligroso, pues muchas veces son reacciones a hechos que ya han generado efectos en la Bolsa. Rara vez aportan beneficios.
CHIRINGUITOS FINANCIEROS. Entidades que ofrecen alta rentabilidad, pero que no están controladas, por lo que en cualquier momento el propietario puede desaparecer.
INFORMACIÓN PRIVILEGIADA. Consiste en usar información confidencial obtenida de forma irregular en beneficio propio. La CNMV sanciona con graves multas este delito.
Tres hipótesis…
HIPÓTESIS I. ANÁLISIS DEL CICLO BURSÁTIL
Sostiene que la Bolsa está sometida a ciclos alcistas y bajistas de años, meses, semanas y días. Éstos están ligados a factores como la fluctuación de la economía mundial, los tipos de interés, el precio del oro y la plata, o la psicología de masas. Atendiendo a estos factores, se han establecido los más diversos ciclos. Por ejemplo, el ‘ciclo largo de Kondratieff’ que asegura que la tendencia cambia cada 48 o 64 años, o el de Samuel Benner, que predice que los máximos en Bolsa se repiten cada ocho o nueve años y los mínimos cada 16, 18 o 20: desde 1913, cuando se estableció, este ciclo ha acertado con escasos márgenes de error. Este tipo de análisis permite situar una tendencia a corto o a largo plazo, pero, según José Poal Marcet, «no es absolutamente científico y siempre tiene un margen de error».
HIPÓTESIS II ANÁLISIS FUNDAMENTAL
Mediante este estudio de la situación de una empresa se averigua si el valor fundamental de sus acciones se corresponde con el de su cotización en el mercado. Para ello se divide el valor de la empresa por el número de acciones que cotiza. El resultado es el valor fundamental de cada acción. Si el valor en Bolsa de dicho título se encuentra por debajo del fundamental, hay que comprar; si está por encima, hay que vender.
HIPÓTESIS III ANÁLISIS TÉCNICO (CHARTRISMO)
No tiene en cuenta la realidad fuera del mercado y sólo se apoya en las cifras relacionadas con la Bolsa. Analiza el recorrido de las cotizaciones, los flujos de entrada y salida de órdenes de compra, la frecuencia con que una acción sube o baja más que el resto y los movimientos de grandes inversores (fondos e instituciones). Con todo ello establece un gráfico que puede ofrecer datos en tiempo real gracias a internet. En ocasiones, este método tiene también en cuenta el llamado análisis de opinión o sentimientos, basado en los comentarios de los expertos.
…Y LA PRUEBA
Según José Poal Marcet, autor de La bolsa y la vida, el mejor de los tres métodos analíticos es el técnico. «Es más fácil obtener un gráfico atendiendo a la cantidad de dinero que una acción está moviendo -su volumen de negocio-, que con el balance de una empresa y sus expectativas futuras, como hace el análisis fundamental. Si bien, siempre que se pueda, lo mejor es combinar los tres.» Y, en todo caso el análisis técnico suele apoyarse con frecuencia en las teorías de ciclos. Se sabe por ejemplo que el 68 por ciento de los lunes son bajistas, por lo que es buen momento para comprar, mientras que los viernes son alcistas, lo que los hace ideales para vender. Así mismo, atendiendo a la teoría de ciclos de cinco y siete años se promete que la Bolsa tocará sus mínimos en 2006-7.
Cinco preguntas clave
¿De dónde procede el término Bolsa?
De la familia Van den Burse (burse, en francés, significa bolsa), cuyo escudo eran tres bolsas de plata, unos comerciantes belgas en cuya casa se reunían negociantes de toda Europa.
¿Cómo opera el Mercado de Valores?
Cualquier compañía, o el propio Estado, cuando desea financiar sus inversiones, emite acciones que los inversores pueden comprar a cambio de su participación en los beneficios. Estas ganancias se traducen en la subida del precio de las acciones.
¿Qué es el IBex 35?
En España existen cuatro Bolsas de valores (Madrid, Barcelona, Valencia y Bilbao), que han desarrollado el llamado Mercado Continuo, que concentra las operaciones nacionales de mayor entidad. Y otro llamado Nuevo Mercado, donde cotizan las principales compañías del sector tecnológico.
¿Qué es la CNMV?
La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) es un ente público que vela por la transparencia informativa de las compañías que cotizan y por el buen funcionamiento de los intermediarios que operan en el mercado.
¿Cuál es el futuro de la Bolsa?
Según el economista Samuel Benner, la Bolsa ha tocado fondo en 2003 y volverá a máximos en 2010, diez años después del punto crítico de la burbuja de las empresas puntocom.