jueves, 07 de julio de 2005
Londres se ha despertado hoy bajo la lluvia de las bombas en un atentado que recuerda demasiado dolorosamente al 11 de marzo en Madrid. Después de aquel día muchas cosas cambiaron, después de hoy no creo que cambien muchas cosas y temo que como sigamos así nos acabemos acostumbrando a estas desgracias.

Otra vez heridos, otra vez muertos, otra vez gente llorando, corriendo, huyendo sin saber muy bien de quien y todo en un lugar, en una ciudad deshumanizada. Londres es de calles estrechas y edificios altos, una urbe agobiante, clastrofóbica, al igual que su sistema de urderground (metro para el resto de los mortales) Túneles estrechos y redondeados, al igual que las paradas, muchas estaciones no tienen escaleras, se mantienen con un sistema de ascensores que se pueden convertir en una ratonera.

No se, no me quiero imaginar, aunque ha resultado inevitable lo que ha podido pasar allí. Seguramente se fue la luz, la gente que quedó atrapada en los trenes sin saber muy bien donde estaban, rompieron las puertas y las ventanas para poder salir a un lugar tan agobiante como en el que estaban. El metro es el transporte urbano más eficaz sobre todo en grandes ciudades, pero se puede convertir en una trampa.

Tampoco quiero saber que ha pasado después de suspender el servicio de metro, el de autobuses y de que las autoridades pidieran que la gente no colapsara las calles. Londres sin metro no es nada. Todavía me acuerdo del día que cerraron una estación porque comenzaba el carnaval de Nottin Hill, todo el mundo corrió hacia los autobuses, la gente no cabía, etc. En fin

No hay cifras de muertos oficiales, la tele francesa habla de 20, miembros del gobierno italiano de 40, pero ya se ha advertido desde Londres que las cifras podrían llegar a ser muy altas, casi tanto como las de Madrid. Otra vez los funerales, los familiares desesperados... pero esta vez no se si atreverán a gritarle a su Primer Ministro eso de "usted es el culpable de la muerte de mi hijo" porque para eso los españoles somos muy nuestros.

A mi todavía me queda mucho día, esta mañana he estado pendiente de esto y me pasaré la tarde igual, esto de estar en un periódico digital es lo que tiene, pero de todas maneras sigo teniendo una profunda sensación de impotencia, confieso que puede que no sea por el atentado en si, sino porque me vienen a la mente, como creo que a la mayoría de los los españoles el 11-M (o a los yanquis el 11-S)

Los territoristas siguen matando, la gente que considera que su única guerra es la de sobrevivir cada día muere en conflictos ajenos y mientras los que mandan siguen hablando mucho, unión, fortaleza contra el terrorismo, pero a ellos las bombas no les afectan porque no van en metro.

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Publicado por .AuStRaLiA. @ 15:52  | Actualidad
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