Australia y Argentina se disputan pasar a las semis de la Copa Davis de este año. Y el caso es que empezar no empezó muy bien. El primer partido entre Hewitt y Coria resultó ser un rosario de insultos y de malos gestos por parte de los dos tenistas. Y eso que el tenis es un deporte de caballeros, aunque algunos de vez en cuando no lo demuestren.
Coria acusa al aussie de mal educado, de haberle insultado y de celebrar sus fallos (algo que Hewitt suele hacer, pero que él explica que es para “darse ánimos” gritando su famoso “come on!”) Coria, por su parte dirigió gestos obscenos hacia el australiano y escupió en dirección a los jueces.
Hewitt durante el partido que le enfrentó a Coria
No quiero exculpar a ninguno de los dos porque el comportamiento es de vergüenza, pero como dicen en mi pueblo “unos crían la fama y otros cardan la lana”. En esta ocasión es Hewitt el que tiene una fama pésima, de maleducado y de crío mimado. Pero es que Coria no se queda atrás. Hewitt grita come on siempre, contra cualquiera pero Coria, y otros argentinos se lo toman fatal, como un ataque personal que no es. Y como todo comenzó por eso pues claro, ya tiene la culpa el rubio.
No es un santo, evidente, pero me quema que siempre la culpa se la lleve el mismo aunque contra el que juegue sea igual o peor que él. Que realmente la provocación vino de Coria que hacía gestos obscenos al otro y encima escupió en dirección a los jueces que no me quiero ni imaginar el bochorno que tenían que estar pasando.
Hay muchos jugadores con muy mala ostia encima de la cancha, ahí esta McEnroe y sus famosos gritos a los jueces. Pero es que hay otros con muy mala ostia que no tienen la fama: Safin, por ejemplo, también protesta a los jueces, Roddik, idem...
En fin, que gane a Australia la eliminatoria y la Davis (a falta de España) no lo puedo evitar, amo ese país

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P.D: ganó Hewitt por 7-6 (7-5), 6-1, 1-6, 6-2