A las 6:30 a.m se ha marchado el Archivo de la Guerra Civil de Salamanca a Madrid, paso previo a su llegada a Cataluña. Ya he hablado de este tema y he dicho que no me gusta la generalización de muchos políticos, sobre todo del alcalde de Salamanca, que dice que todos nos sentimos muy ofendidos. Yo no.
Lo que si que es verdad es que el traslado se ha hecho con nocturnidad y alevosía seguramente para que no hubiera altercados como así ha sido si exceptuamos un grupo de unas 10 personas que han gritado "ladrones", "nos estáis robando" y "asesinos"

a los funcionarios que se llevaban las cajas.
La historia está clara, es un tema puramente político porque realmente esas cosas tan sólo interesan a un número limitado de personas. Familiares a los que se dirigían algunos de los documentos personales que se encontraban en el Archivo. La polémica es superflua. Nadie sabía que esos papeles existían hasta que no se monto toda esta polémica. Los legajos estaban allí bien conservados, guardados, etc. Sin problemas.
Ahora se quejan de que se los llevan y que se deterioran, la verdad, no creo que los catalanes vayan a quemar en la hoguera los papeles sino que los cuidarán tan bien como aquí. Al fin y al cabo es algo que llevaban buscando años. Ahora lo han conseguido como pago para la firma de un acuerdo del Estatuto de Cataluña. Sin comentarios