Lunes, 20 de febrero de 2006
Quiz? porque este lienzo conquist? la realidad, esta boda es una de las m?s famosas de la historia del arte. Su revolucionario uso del ?leo, su luminosidad y perfecci?n nunca vistas antes hacen de esta obra la precursora del renacimiento centroeuropeo.

Imagen


?Arriba el volumen y la perspectiva! Van Eyck inventa el retrato moderno y logra unos personajes con vol?menes, sinceros y m?s pr?ximos al espectador. La luz y la perspectiva estructuran el cuadro. La primera penetra por la izquierda, modela el rostro de Giovanni e ilumina la estancia. La segunda marca las dimensiones de la habitaci?n y los objetos. El pintor muestra especial dedicaci?n a las manos de los protagonistas y a las figuras de los esposos, tri?ngulos casi perfectos.

Una imagen de frente y otra, reflejada El espejo, un elemento usual en la pintura flamenca, reproduce las espaldas de los dos esposos y las figuras de dos hombres, situados en el umbral de la estancia. Uno, vestido de azul, quiz? el propio Van Eyck, y otra figura de rojo. En el marco del espejo, convexo y de forma circular, se representan minuciosamente diez escenas de la Pasi?n de Cristo. El espejo devuelve la imagen al espectador desde un nuevo punto de vista.

Leer entre signos El autor despliega elementos simb?licos que informan del car?cter sagrado del acto matrimonial. A la izquierda del espejo coloca una ristra de cuentas, que simboliza el dinero, la responsabilidad de Arnolfini. A la derecha, un manojo representa la fertilidad, tarea de la mujer. Ambos est?n descalzos, lo que indica que se encuentran en un lugar sagrado. Las frutas de la ventana aluden a la inocencia y el perro, a la fidelidad.

?Yo, Jan Van Eyck, estuve aqu?? El lienzo muestra la ceremonia nupcial entre Giovanni Arnolfini y su esposa en una alcoba ricamente amueblada. Hasta las reformas del Concilio de Trento, celebrado en 1563, eran legales las bodas sin sacerdote en el lugar que considerasen conveniente los esposos. Seg?n el Derecho Can?nico, se contra?a matrimonio con un juramento simbolizado en dos acciones: juntar las manos y, por parte del novio, levantar el antebrazo. Los dos hombres que se reflejan en el espejo del fondo ejercen de testigos. Sobre ?l, Van Eyck firma la obra en caracteres g?ticos que recuerdan la caligraf?a de los documentos oficiales: ?Johannes de Eyck fuit hic [estuvo aqu?] 1434?. El cuadro funciona, de este modo, como un ?contrato visual? de matrimonio rubricado por el propio pintor.

Su secreto de alquimista La pintura al ?leo ya era conocida antes de que fuera el campo de trabajo de los Van Eyck, pero los hermanos Jan y Hubert lograron crear una f?rmula m?s fluida y de secado m?s r?pido que dot? a sus pinturas de una perfecci?n desconocida hasta entonces. Gracias al ?leo, los colores logran una luminosidad y una maleabilidad superior a la pintura al temple o al fresco, como se aprecia en el brillo del metal del candelabro, en la lograda rigidez de las t?nicas de los contrayentes y en la viveza de las telas. En su ?poca se extendi? el rumor de que estos diluyentes los habr?a destilado ?l mismo, lo que granje? a Van Eyck fama de alquimista.

?scar Medel- XLSemanal
Publicado por .AuStRaLiA. @ 12:16  | Otros
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