Lunes, 27 de febrero de 2006
?Y a m? qu? me cuentan?. Quisiera que alguien me explique de una pu?etera vez qu? pretenden decir con esa murga de "es que yo soy de aqu?, y no soy de all?" que le salta a uno a la cara cuando abre un peri?dico, o enchufa la tele, o el arradio. Porque, a ver. ?D?nde diablos es aqu? y d?nde es all?? Y cuando se invoca un hecho diferencial como si fuese palabra m?gica, ?estamos hablando de diferencias con qui?n? Porque si de lo que se trata es de ser diferentes, el de arriba firmante es tanto como el que m?s. Y a la hora de plantear argumentos nacionalistas, paletismo local o factores raciales e hist?ricos no estoy dispuesto a dejarme achantar por nadie. Puestos a ello, puedo ser tan poco espa?ol o tan cantama?anas como cualquiera.

Porque vamos a ver. Si de lo que se trata es de marcar paquete, dir? que yo, por ejemplo, soy de Cartagena: una ciudad que tiene tres mil a?os de historia y que podr?a abastecer de solera a media Europa. Fue capital de la Espa?a cartaginesa, y capital de cada una de las cinco provincias romanas de Hispania. Mis antepasados eran griegos, fenicios y cartagineses; y cuando de jovencito me zambull?a en el mar, sacaba ?nforas que llevaban veinte siglos all? abajo, enfrente de mi casa. En cuanto a raza tambi?n soy distinto, porque mi RH positivo es mediterr?neo, antiguo y sabio. Y puestos a eso, me siento m?s a gusto en un cafet?n moruno de T?nger o bebi?ndome un vaso de vino con aceitunas bajo una parra griega, que en la Gran V?a de Madrid, El Sardinero, Las Ramblas o la plaza mayor de Trujillo.

En cuanto a peripecias hist?ricas, pues bueno. Mientras los comerciantes, los campesinos y la gente de la iglesia y de la paz se iban al interior - a Murcia- para esquivar las incursiones de los piratas berberiscos, mis architatarabuelos se quedaron en la costa a pelear. Y cuando la primera rep?blica, el Cant?n de Cartagena se autodetermin? por las bravas, acu?? su propia moneda, posey? su escuadra, y al aparecer las tropas centralistas no se desband? como una manda de conejos, sino que resisti? seis meses a ca?onazo limpio. Y en lo que se refiere a lengua propia, cierto es que no hay una nacional cartagenera; pero los cr?os, antes de tener uso de raz?n, saben leer en las piedras inscripciones en lat?n.Y mucho podr?amos discutir sobre si decir: "deme sinco sent?metros de sinta de senefa asul" o blasfemar con la barroca riqueza l?xica del habla cartagenera no es un hecho diferencial ling??stico de cojones..

En cuanto a agravios, para qu? les voy a contar. Hoy, Cartagena es una ciudad industrialmente desmantelada, deshecha por el paro, con menos alternativas que un bocadillo de mortadela en Ruanda. A los cartageneros no es que los hayan puteado hist?rica y sistem?ticamente el gobierno central, las monarqu?as austriaca y borb?nica, la dictadura franquista o los cien a?os de acrisolada honradez. A los cartageneros nos han hecho la pu?eta la administraci?n fenicia, la griega, la de Roma, la bizantina, los suevos, los v?ndalos, los alanos, los visigodos, el califato de Bagdad, el de C?rdoba, el Cid Campeador, los reyes de Castilla, los de Arag?n, Napole?n Bonaparte, el general Mart?nez Campos, la primera y la segunda rep?blicas, y todo el que pas? por all?.

Mis antepasados pagaron impuestos, palmaron en la Invencible, Trafalgar, Santiago de Cuba, Filipinas, Annual. Y a cambio, como el resto de los espa?oles, recibieron hostias hasta en el cielo de la boca. Cierto es que fueron c?mplices y actores en empresas imperiales de la Espa?a centralista castellana. Pero cuando vas y abres los libros de historia, compruebas que en cualquier batalla de Flandes, en cualquier episodio colonial de Am?rica, en cualquier aventura espa?ola en N?poles, Sicilia, norte de ?frica o Constantinopla, los apellidos de los capitanes, soldados, marinos, comerciantes y frailes eran tambi?n, y no pocos, vascos, catalanes, gallegos, navarros, mallorquines y etc?tera. En esta galera hemos remado todos, y a todos nos han dado infinitas veces por detr?s y por delante. Aqu? no hay v?ctimas de primera y de segunda clase, y s?lo a los muy canallas o a los muy imb?ciles se les ocurre trazar l?neas divisorias con tan irresponsable arrogancia. ?Diferentes? Claro que s?. No s?lo van a serlo tres o cuatro chantajistas bocazas. Aqu? todos tenemos motivos para
piarlas, y cuando llueve se moja todo cristo. As? que, para diferencia, la m?a y la de la madre que me pari?. A ver qu? se ha cre?do esa panda de
gilipollas.

Arturo P?rez-Reverte. Cualquier d?a pido matrimonio a este hombre. Este no lo he sacado de XLSemanal sino que lo conozco por un correo que le mandaron a mi jefe... cosas de la vida.
Publicado por .AuStRaLiA. @ 5:00  | Otros
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