Queda ya poquito para la ceremonia de los Oscar de la Academia de Hollywood, unos premios que siempre han sido acusados de frívolos. Bien, este año la cosa parece diferente, cuando menos, extraños. Parece ser que Hollywood abre los ojos, la industria cinematográfica se acerca a temas complicados y sociales, lejos de las grandes superproducciones, importan las historias. Tan sólo un dato, de las cinco películas que compiten a la mejor idem tan sólo una es de un gran estudio 'Munich'.
Todas ellas, sin excepción tienen una gran carga política, social o las dos cosas. La prensa especializada americana ironiza la situación y propone que se haga una encuesta a pie de calle para ver si la gente conoce a los nominados, aunque con George Clooney, que además de guapo tiene talento, ya es bastante.
Es contradictorio, o eso me parece a mi que en un país del que Bush es presidente compitan por el Oscar
Brokeback mountain, Crash, Munich, Capote y Good night and good luck. Además
Transamerica y
Syriana. Todas ellas hacen un retrato de EE.UU. que estoy segura, no comparte su presidente ni su equipo de Gobierno.
Para rematar la jugada presentará la gala el judío Jon Stewart que tiene un programa en la televisión americana que consiste en un informativo satírico sobre la actualidad de la semana. Ojalá surja por fin la polémica, ojalá los Oscar tengan vidilla.
El arte siempre ha sido brillante en los tiempos más difíciles (veáse el Siglo de Oro en España mientras se desmembraba el Imperio) Esto mismo le está pasando al cine americano y me alegro. No habrá tantas estrellas rutilantes y enormemente conocidas, por la alfombra roja paseará el talento y la crítica.
Buenas noches, y buena suerte.
Como siempre
elmundo.es y
nortecastilla.es tienen un especial