Ayer salió a la luz el dinero que nos costó a todos la guerra de Irak, nada menos que 260 millones de euros. Nada comparado con los 10 muertos irakíes y los 9 españoles. El caso es que 260 millones de euros es la mitad del presupuesto de la Complutense de Madrid, 27 veces más de lo que destinará el Ministerio de Cultura a comprar libros para las bibliotecas, la tercera parte del presupuesto del Ministerio de la Vivienda o todo lo que gastó el año pasado la Comunidad de Madrid en políticas de empleo.
Si hacemos cuentas tocamos más o menos a 6 euros por español y a 13 millones y medio por muerto. Que queréis que os diga, me pone negra que hagan estas cosas con mi dinero. Y la guerra continúa, aunque por lo menos España ya no está en ella, no por ello dejo de sentirme un poco culpable.