Resulta que los transexuales se quejan de que la Ley para la identidad de género se está retrasando y algunos han decidido ponerse en huelga de hambre. Nada que objetar, me parece una reclamación legítima.
De lo que yo quiero hablar es de las
declaraciones de Carlos Amigo, cardenal de Sevilla de la Iglesia Católica Apostólica y Romana. En las que da a entener o más bien directamente apoya a las reclamaciones de los transexuales cuando la mayor parte, al menos la parte visible de la Iglesia Católica se muestra en contra.
Me cae bien este hombre, siempre me cayó bien, y no porque sea de un pueblo de Valladolid, pero ahora me cae mejor. La verdad, es que siempre ha sido un poco despegado del resto, ha ido por libre, y la verdad, no le ha ido mal de todo. Que yo recuerde cuando se convocaron las famosas manifestaciones del Foro de la Familia y toda la Iglesia las apoyó, él se desmarcó afirmando que los católicos ya eran mayorcitos para decidir por si mismos, y que él no iba a ir a esa manifestación.
Dentro de lo que cabe, al fin y al cabo es cardenal, se agradece la existencia de este hombre en un seno taaaaaannn amplio y a la vez tan complicado conservador como el de la Iglesia. ¿Qué pensará del Código Da Vinci?