Jueves, 25 de mayo de 2006
Pregunten, pregunten en un foro (aquello que hab?a antes de los blogs) cualquiera cu?l es la mejor serie de dibujos de la historia y abrir?n un debate interminable, una sucesi?n de mensajes de a ver qui?n la tiene m?s gorda, metaf?ricamente hablando, en el t?pico tema de conversaci?n que as? de cara al foro queda como muy respetable (qu? t?o el SuperCoco77, se sabe los nombres de la pandilla de Don Gato en ingl?s), y que en realidad es un c?mulo de informaci?n in?til que est? ah? comi?ndonos espacio en el celebro, y que deber?a darnos verg?enza. Pregunten, a continuaci?n, cu?l es la peor serie de dibujos de todos los tiempos, y no habr? debate alguno: LOS FRUITTIS, gritar?n todos a una tras matar al comendador (o al presidente de D'oc?n Films, productora de aquel espanto). Sumerj?monos pues con el Comandante Cousteau en las profundidades del horror televisivo, y devanemos la inmensa madeja de cagadas que compon?an tan ilustre serie, empezando por lo desacertad?simo del argumento:


La Gu?a del Autoestopista Gal?ctico define la FRUTA como: alimento rico en vitaminas reales y a?n m?s rico en vitaminas inventadas por los progenitores terr?colas, considerado por los ni?os de dicho planeta de ingesti?n forzada, obligatoria, y por tanto un mal desayuno, peor postre (viva el Dalky) y opci?n altamente vergonzante para comer en los recreos, al fomentar la marginaci?n social del resto de ni?os, quienes, mientras el raro de la clase mordisquea su manzanita, se dedican a intercambiar los cromos del Bimbocao. Se desarrolla, pues, en el subconsciente infantil un odio ac?rrimo a la fruta (hacia la verdura no puede ser m?s consciente y manifestado: "?Qu? asco, acelgas! ?No me guuuustan!"). Y el que no lo tuviera, lo desarrollar?a tras ver esta serie. El gremio de fruteros mostr? su repulsa hacia el despreciable acto terrorista contra su negocio perpetrado por D'Ocon films bajo el benepl?cito de TVE, que no conden? el atentado.


La serie era, se supone, de "dibujos animados". Los dibujos eran bastante poco inspirados, con bordes gruesos m?s propios de un Stick-Stack que de un personaje de la tele (ni Citronio y Naranjito eran tan cutres), de acabado tosco en muchas ocasiones y colores escogidos a mala leche, especialmente en el caso del pl?tano Mochilo, con amarillos y verdes que bat?an tus retinas a punto de nieve. Por otra parte, la animaci?n hac?a que un zootropo pareciese una sala del IMAX, y la repetici?n de im?genes (como los Fruittis andando, el baile de Gazpacho o los primeros planos de los personajes) dejaban a Fotocopia Toriyama en la cuneta. Los escenarios, al m?s puro estilo Hanna-Barbera, se repet?an una y otra vez de tal forma que cuando los Fruittis andaban de un lado a otro, el p?blico experimentaba un Deja-Vu continuo. Y creedme que b?sicamente era lo que hac?an, andar de un lado a otro y hablar en primer plano. Lo peor de todo era el acabado. Al pasarlo directamente a video, se consegu?a un aspecto cutre a m?s no poder, donde los personajes "flotaban" por encima del escenario, sin quedar integrado fondo y mu?eco en ning?n momento. Todo por ahorrar dinero, ya te vale, D'ocon. Pasemos ahora a desglosar el reparto: una macedonia (jo-jo-jo) de personajes que todos conocemos y odiamos, y cuya mayor baza fue sacar unas gominolas que estaban bastante buenas (aunque la de Pincho sab?a a blandiblup).


La estrella era, sin duda, Gazpacho; y no porque lo diga yo, que ten?a una canci?n que lo dec?a ("Gazpacho, Gazpacho, de los fruittis es el mejor?"). Como buena serie espa?ola, no pod?a faltar el andaluz saleroso cabez?n y necio que mete la pata cada dos por tres, para solaz de la audiencia (viva la Juani, ele qu? arte); para reforzar su gracejo natural y evocador nombre, le plantaron un sombrerito cordob?s, convirtiendo al pobre infeliz en una especie de Juanito Valderrama ovoide, marr?n y con la cara como Pinhead. Lo mejor, la elecci?n de la fruta: como el gazpacho presenta pocas opciones de vegetal, en lugar de ser un tomate, un pimiento o incluso una cabeza de ajo, Gazpacho era una pi?a, producto t?picamente andaluz como ustedes ya sabr?n.


Continuando con tan grandioso elenco, encontramos a Pincho. Enfrascados en el continuo debate sobre si el tomate es o no una fruta, nadie dud? que un cactus lo fuera. Porque el bueno de Pincho era un cactus, a pesar de que las malas lenguas lo identificasen como un higo chumbo (al igual que yo identifico la serie entera como una casta?a). Proven?a de Mexico, donde ten?a un primo m?sico con el imaginativo nombre de Pinchurrito, y cuyas espantosas canciones eran ?tiles para hacer llover, vivan los t?picos. La gracia de Pincho, m?s limitada que la de Gazpacho al no contar con un acento gracioso por tradici?n, se basaba en ser m?s tonto que un parramplas y, l?gico, en pinchar a Gazpacho en el culo por accidente. Inserte aqu? su propia broma sexual.


Como contrapunto serio, el sapient?simo pl?tano Mochilo era la voz de la raz?n y la conciencia. Siempre me ha fascinado que los personajes de ficci?n tengan nombres que describen su personalidad, como esos millonarios de los tebeos de Ib??ez que se llaman "Muchap?stez" o "Billetini", y es que si uno tiene la mala suerte de llamarse Mochilo, pues mejor ser? que no luche contra el destino y se calce una mochila a la espalda de por vida (la excepci?n a esta regla: Tet? Delgado, rebelde por naturaleza). La mochila en cuesti?n cargaba cientos de objetos muy ?tiles, como el abrigo de Jerry el de Parker Lewis o el bolsillo de Guybrush Threepwood, y la valiosa cualidad de ser el ?nico elemento de Mochilo (junto a sus botas) que ten?a un color resistible, constituyendo un punto de fuga y descanso para la vista cuando el pl?tano estaba en primer plano. En realidad, este personaje era un secundario de los que nos traumatizaron, ya que vivi? siempre a la sombra de los otros dos, y su mu?equito era el que menos se vend?a en estancos y bazares del pa?s. En teor?a era de Canarias, lo cual hubiera supuesto el primer acierto de la serie (tras pi?as andaluzas y "fruta-cactus"), de no ser porque la falta de esas motitas con la que la tele nos ha martilleado a?os y a?os (?recuerdan los anuncios de Argui?ano?) deja la procedencia de Mochilo en entredicho.


Cierra el cuarteto estelar Kumba, la ?o?ita. Muchos han sido los comentarios sobre la inclusi?n de una ni?a con coletas en un grupo de frutas, ya que por lo que sabemos no caen de los ?rboles (excepto Melody, que se cay? de un guindo). En realidad, Kumba aportaba un componente humano a la serie, para que los m?s peque?os de la casa pudieran sentirse identificados, y m?s importante a?n, un personaje al que pudiesen raptar de vez en cuando, fuente inagotable de episodios en cualquier serie que se (des)precie. Personalmente, que en la tele siempre fueran los ni?os los que se met?an en l?os acab? por ofenderme, aunque no tard? en pas?rseme, al advertir que la otra opci?n para un ni?o en la tele era ser un resabiado insufrible como Punky Brewster o el jod?o Webster. A lo largo de esta larga y penosa serie, Kumba recib?a noticias y rumores de d?nde podr?an estar sus padres, y junto con Pincho, Mochilo y Gazpacho (todos con ch, para escupir bien al nombrarlos; me extra?a que la ni?a no se llamase Chumba), part?a hacia los m?s variopintos destinos en su busca. Si mi hija pululase por ah? con un cactus, una pi?a y un pl?tano que son casi igual de altos que ella, yo tambi?n me perder?a por el mundo.


Hoy, los malos ser?an los condenad?simos alimentos basura, tales como hamburguesas y pastelitos Bony. Pero por aquel entonces, el factor "enemistad" se reduc?a, principalmente, a dos jabal?es que cumpl?an con todos los t?picos que se le puede pedir a un d?o maloso en estas tesituras: el tonto-listo y el tonto-tonto. El tonto-listo siempre hace las veces de jefe, es algo macarrilla, no escatima en vejaciones para con su secuaz y, por listo, es el que se lleva la mayor?a de los trompalones (en este caso, con un cactus en el bando contrario, est? claro cu?l era el numerito m?s repetido). En los Fruittis, para doblar la risa, el jabal? jefe llevaba una cresta de punk, accesorio muy tenido en cuenta en los curr?culum de villanos de la ?poca (miren a Bebop de las Tortugas Ninja, o a los malos de los juegos de ostias). Al final, como siempre, uno les acaba cogiendo cari?o (hablo de ejemplos como Dix y Bully o incluso Bulk y Skull), y se hacen medio buenos; en un episodio, Pincho y Gazpacho (suena a men? de feria malague?a, falta el boquer?n frito), viendo triste al jabal? por sentirse gafe, intentaban animarlo. No estar?a de m?s que hubieran intentado mejorar su propia animaci?n y dejar de repetir planos al descaro.


Aunque el p?rfido por excelencia llevaba por nombre Dr. Monus. Porque era un mono, l?gicamente. Y aqu? volvemos a los nombres ad hoc que comentaba antes, y es que si te llamas Pildor?n o Cataplasma, pues tienes que ser doctor. Y si te llamas Monus, pues eres un mono. Y si te llamas Bjork, pues eres cargante. La obsesi?n del Dr. Monus no era dar buena cuenta de Mochilo, como habr?a sido de esperar; m?s bien se trataba de un antepasado del conocido Mojo Jojo, que llevaba a cabo planes rebuscados para putear a la naturaleza y de paso sacarse alg?n dinero (memorable aquel en el que planea robar el aroma a todas las flores y fabricar uno artificial para venderlo y forrarse). Teniendo en cuenta que los Fruittis le reventaban todos los planes y nunca consegu?a hacerse rico, no se explica uno de d?nde sigue sacando los fondos para investigaci?n y desarrollo de tecnolog?a perversa, pero tampoco vamos a pedirle peras al olmo ni pi?as a C?rdoba. Huy qu? gracia tengo.


A lo largo de m?s episodios de los que ustedes puedan creer, los Fruittis vivieron un sinf?n de aventuras y realizaron numerosos viajes a parajes ex?ticos. Y esto, b?sicamente, es lo que dir?a si reviviera sus aventuras con cari?osa nostalgia, o si estuviera dise?ando la contraportada de un DVD con sus episodios. La cruda realidad es que no tardaron mucho en plagiarse a s? mismos, fotocopi?ndose argumentos y repitiendo viajes sin ning?n tipo de pudor. Cada dos por tres volv?an a Mexico, Canarias o Par?s, por citar algunos de los destinos m?s comunes, o llegaban rumores de d?nde pod?an estar los padres de Kumba, que sol?an estar en sitios de mucho fr?o que su hija visitaba siempre en bikini. Debe de tener la piel de pl?stico.


Pareando argumentos, nos encontramos con un pantano en el que los cocodrilos abusones reinan sobre las pobres tortugas. En el siguiente episodio, ser?amos transportados a un jard?n en el que los ?rboles ejerc?an su despotismo sobre las taimadas flores. Por otra parte, Gazpacho tuvo acceso dos veces a un genio de los deseos con id?nticos resultados. Tambi?n la lluvia que cambia la personalidad cay? dos veces sobre el poblado Fruitti, y no podemos por menos que admirar la originalidad de los guionistas al repetir el argumento del poblado al borde de una cat?strofe natural, por lo que nuestros amiguitos tendr?n que encontrar una antigua piedra m?gica para resolverlo todo (y parece que yo pisa pan tostado, Indy). En esta l?nea de homenajes, la fabulosa pi?a viajar?a al pasado, donde deb?a procurar que sus abuelos se casaran (siempre cre? que las frutas viv?an en pecado), y que una fuerza de uno coma veinti?n gigovatios cayera sobre el DeLorean. O sobre Kumba, que habr?a molado m?s.


Como otras series "de ?xito" (?recuerdan Seabert y Delfy?), los Fruittis tambi?n se preocuparon por el medio ambiente; en un episodio, ayudaron a un esquimal a espantar a unos cazadores de focas. En otro, viajaron hasta Nueva York para convencer al due?o de una factor?a de que pusiera una depuradora para no emponzo?ar las aguas. Es lo que tiene mezclar Ptaschup y Kolchkaptrato, que r?o volverse melcocha. Una vez all?, Pincho y Gazpacho (no pod?an ser otros) se convierten en estrellas de la televisi?n americana, o sea, lo contrario de lo que son aqu?, y es entonces cuando Kumba toma la sabia decisi?n de "ir a buscarlos, antes de que la gente se d? cuenta de que son frutas". Michael Moore no nos revel? nada que Kumba no sospechara ya sobre la mentalidad yanqui.

Tambi?n hubo hueco para amor, desamor y risas. Bueno, para esto ?ltimo no. Gazpacho se enamor? de una coqueta pi?a francesa, y m?s tarde har?a lo propio con una princesa oriental que espero no fuese una pi?a de Jap?n, porque ya ser?a demasiado. A Pincho le toc? el turno con una cactus periodista (bastante parecida a Mila Xim?nez, sobre todo por el cutis), a la que intent? encandilar con ayuda de Gazpacho, que le soplaba poemas y ese tipo de cosas que hacen gracia. De la vida rom?ntica de Mochilo no hay constancia; puede que Kumba y ?l vivieran una rom?ntica historia, aunque fuera por matar el tiempo mientras Pincho y Gazpacho monopolizaban la pantalla, pero no son m?s que suposiciones. Me imagino que se enrollar?a con Nuria Berm?dez, como todo el mundo.



Como en viruete.com abogamos por la "musicalizaci?n" mundial (m?s que nada porque uno de nosotros come de ello), se hace ineludible la menci?n honor?fica a canciones tan deliciosas como "Pincho, Mochilo y Gazpacho, vaya tr?o, los bichos al verlos se quedan fr?os" (imagino que con "los bichos" se refer?a al p?blico) o el tema principal, con aquel pegadizo estribillo: "Somos blancos, somos verdes, somos negros y amarillos, somos todos diferentes y estamos muy unidos". Como se puede apreciar, inspiradas rimas y profundos argumentos que recuerdan bastante a las letras del ?nclito Pau Don?s. Al menos los Trotam?sicos ten?an ritmillo.

ea como fuere, a D'oc?n Films debemos la que, de puro cutre, se ha de convertir en la serie de culto por excelencia. No ser?a de extra?ar, habiendo como hay fans de Ed Wood o Roger Corman, o teniendo en cuenta que la mayor?a de pintores cl?sicos no vendi? ni un cuadro en vida, y que lo m?s importante que hizo Da Vinci fue prestar su nombre a una tortuga ninja y su apellido a un libro que bati? records de lectura en transporte p?blico. En resumen, habiendo como hay tanta persona en el mundo con ganas de reivindicar cualquier parida para ir de especialito. Otro d?a repasamos las otras que hizo. Menos mal que al final el t?o anunci? un alto el fuego


Cr?tica a Los Fruittis via emilio.
Publicado por .AuStRaLiA. @ 17:30  | Humor
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios