jueves, 08 de febrero de 2007
Vaya por delante que no he podido ver mucho en televisión sobre la muerte de la hermana de Letizia, pero me dicen, me cuentan, que Telecinco y Antena tres han hecho su agosto a costa de Érika.

No soy morárquica y la Familia Real me la sopla, pero reconozco que he tenido que dejar de ver el álbum de fotos que he colgado en nortecastilla.es porque he estado a punto de llorar. No es porque se haya muerto una mujer joven, al parecer, además, porque se ha suicidado, sino al ver a Letizia y a su madre en el funeral.

Creo que se han pasado tres pueblos en muchos programas de televisión pero ¿de verdad esperaban otra cosa? En un país donde los programas del corazón ocupan más horas de tele que horas totales de trabajo ¿esperaban un remanso de paz?

A la Borrero se le escapó en el tomate lo de 'dicen que se suicidó' pero tampoco hacía falta ser muy listo para llegar a la conclusión. Tanto me da asco que se regodeen en el dolor de una familia y de una mujer, que al fin y al cabo era anónima, su único delito era ser hermana de la Princesa de Asturias, cosa que ella no podía evitar. Por lo demás trabajaba, vivía, tenía una hija y nada más. Nunca vendió una exclusiva, nunca llamó a un medio de comunicación.

Tambien me da asquito que no sean capaces de decir 'Sí la causa fue el suicidio por lo que fuera' y ya está. Pero si al final sale algo de las conclusiones de la autopsia sera 'falleció a causa de un fallo cardiorespiratorio' el caso es que yo no conozco ningún cadáver que respire.
Publicado por .AuStRaLiA. @ 19:52  | Actualidad
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