Dentro de poco llegará la noche de San Juan y en Valladolid la cosa va a tener su morbo. Me explico: hace 7 años el señor alcalde cambió de emplazamiento el lugar de la celebración de la orilla del río, en un sitio llamado 'las Moreras' al Real de la Feria, al lado del Estado de fútbol, algo así como a mataporculo del páramo.
Ahora, después de estas elecciones recula y dice que
vuelve a ser en las Moreras. El caso es que en 2000, el primer año que se trasladó la fiesta oficial al Real de la Feria se montó
un pollo gordísimo en Las Moreras con
carga policial al mejor estilo fascista por orden del señor alcalde, hubo
varios heridos, incluyendo policías. Las explicaciones que dio para el cambio fueron, para variar, la suciedad y ahora para volver que el agua siempre se ha asociado a la noche de San Juan.
La gorda es que durante estos siete años se ha seguido celebrando la fiesta, sin ayuda Institucional y currandoselo unas cuantas asociaciones de izquierdas (de esas que al alcalde de dan urticaria). Ahora, al volver al redil a esas asociaciones se les niega el derecho a meter baza, los bares que tenían sus puestos en la playa del Pisuerga ya no pueden y sólo los que pagen a las arcas municipales podrán estar allí.
El rostro de este hombre no tiene límites, ya he hablado de él en alguna ocasión, pero es que ahora ha sido demasiado. Con las elecciones recién ganadas parece que está más envalentonado que nunca.
Lo más divertido de la noticias publicada por El Norte de Castilla son los
comentarios de algunos tirándose de los pelos porque esos guarros van allí de fiesta. Cuando esa zona está muy cerca de una zona de bares 'bien' (leáse pija) de las que el alcalde cuida con mucho amor. Leyendo a individuos como esos no me extraña que la gente llame a Valladolid Fachadolid y cosas peores.
Pero una cosa, yo he ido a San Juan a Las Moreras, y no soy ni una guarra, ni sucia, ni maleducada. Demuestran ser muy catetos y muy estrechos de miras además de unos amargados si les molesta que la gente haga fiesta allí una vez al año.