Este fin de semana he visto dos películas "El Perfume" y "María Antonieta". Había pensado comentar las dos pero al comenzar con El Perfume me he atascado y es que no le veo nada especial por ninguna parte así que lo dejaré para otro día y voy a decir algo de María Antonieta.
El cartel lo dice todo. Han tachado a la película de snob y frívolo, seguramente, igual que el mundo que describe: el ocaso de los reyes en Francia a las puertas de la revolución francesa. A la pobre reina adolescente, a su llegada a Francia, su aclimatación a las costrumbres (muchas ridículas) de esta niña (cuando llegó a Francia tenía 14 años) austriaca entregada para casarse con el futuro Luis XVI, un marido que pasaba de ella olímpicamente en todos los sentidos.
Vamos, el rey ni siquiera quiere cumplir con el principal trabajo de un heredero: conseguir un hijo. Totalmente divertida dentro de la amargura esa escena en la que Luis XVI lee un libro sobre llaves (le apasionan) y María Antonieta a su lado comiendo chocolate.
De la película se ha destacado sobre todo los escenarios (Versalles de verdad), el vestuario (perfecto), ambientación y la banda sonora. La han machacado por su falta de rigor histórico por su frivolidad y porque su directora es Soffia Coppola y eso para muchos ya es razón suficiente para criticar.
No soy una fan de la hija del gran Coppola, no he visto Lost in Translation y vi Las vírgenes suicidas siendo muy pequeña y no me acuerdo. Pero creo que se ha lucido por ir contracorriente. Se ha atrevido a pintar a la mala más mala de la historia como una adolescente perdida en un país que no es él suyo, casado con un hombre que no la desea. La austriaca lo único que quiere es pasarlo bien (lo que pueda) al fin y al cabo solo es una adolescente que se convirtió con 17 años en reina de uno de los países más poderosos del mundo.
El final merece un capítulo a parte. Casi ni se huele la Revolución Francesa y no se muestra la decapitación. Coppola se muestra fiel a sus principios y ese plano final de abandono de Versalles es precioso.