Resumiendo, Belén Rueda está muy bien, el guión está muy bien hilado entre lo real y imaginado, tiene escenas memorables y sin embargo, yo salí del cine que no me hizo ni fú ni fá. Y a continuación destripo como una bestia, por lo tanto recomiendo, como siempre, que si no la has visto y la piensas ver no sigas leyendo.
La relación entre Peter Pan y la película está muy bien traída, el final es infinitamente poético y romántico (aunque me sobra una cosa que ya diré) y sobre todo que sea más la historia de una madre buscando a su hijo que una historia de terror dan fuerza.
Comienzo por la parte del miedo. Parto de la base de que yo las únicas pelis de terror que voy a ver son de este tipo. Mi peli de cabecera en este género es 'Los Otros' que por supuesto, está a años luz de El Orfanato aunque compartan algunos puntos en común como el hecho de que los hijos ven otros niños.
Hay momentos que dan miedo o al menos una tensión casi insoportable: el momento en el que aparece el supuesto fantasma de Tomás (y que no se sabe si es un fantasma o Simón, el hijo de la prota, disfrazado) da miedito, sobre todo cuando le pega una ostia a su madre y la encierra en el baño en plan la semilla del diablo. Da susto el momento en el que los niños cierran la puerta del armario (todo el cine pegó un brinco al mismo tiempo, fue muy gracioso). Da asco la escena del atropello de la tal Benigna cuando la sacan sin mandíbula, y aquí me asalta una duda ¿Se puede hacer el boca a boca a alguien sin boca?. Mola mucho la escena en la que Laura (Belén) se curra todo el Orfanato como cuando era pequeña y para rematar se pone a jugar al escondite inglés. Y es muy tensa y un tanto clarificadora la aparición de la medium (Geraldine Chaplin)
Bayona juega muy bien con la línea que separa la realidad de la imaginación uniéndolo con la historia de Peter Pan: "Yo no voy a crecer nunca" le dice Simón a su madre. Que el niño, enfermo de SIDA y solo crea los amigos invisibles para sentirse acompañado, monta todo el juego de los objetos que llevan hasta el tesoro (yo jugaba a eso cuando era pequeña) que solo Simón, enfermo, la medium, enferma y Laura, empastillada vea a los niños no deja de ser un guiño a la imaginación a no saber si de verdad son espectros o si son imaginaciones.
Personalmente no lo se, hay indicios para todos los gustos. El supuesto fantasma de Tomás debe ser Tomás cuando se dice que el pelo que le coge Laura tiene más de treinta años, sin embargo cuando Laura encuentra a su hijo este está vestido con la máscara que llevaba Tomás. Los esqueletos de los niños aparecen cuando los encuentra Laura pero ¿no los había echado nadie de menos?
Y cuento el final. Laura encuentra al niño, pero lo encuentra muerto. El niño se encerró para que su madre lo encontrara siguiendo el juego que había preparado, pero le salió mal porque su madre, por equivocación le encierra, le deja sin salida y muere de sed y de hambre. Todos los golpes que oye Laura por las noches es su hijo encerrado, incluido el más fuerte de todos, cuando Simón se cae por las escaleras.
Laura desesperada por la muerte de su hijo de la que ha sido culpable, aunque de manera involutaria, se suicida empastillándose. Entonces le conceden el deseo por encontrar el tesoro (su hijo) y entonces el vive y aparecen el resto de los niños de El Orfanato, antiguos compañeros de Laura cuando vivía allí y entonces Laura se queda a cuidar a 'los niños perdidos' como una 'Wendy' la más mayor.
Me sobra la escena del marido llevando flores a la tumba de Laura y de Simón, creo que se entiende de sobra que están muertos, sobre todo cuando el marido encuentra la medalla que le da a Laura y que dice que sólo la necesitará hasta que encuentre al niño. Así, el marido sabe que Laura está con Simón y están bien. Se que puede que sin la escena de la tumba mucha gente no se hubiera enterado de la historia, pero desde que Laura empieza a engullir pastillas como una energúmena el desenlace el previsible.