Martes, 07 de octubre de 2008
Hace falta tener narices. Gerardo, un español que visitaba el Palacio Imperial de Japón, en Tokio, decició darse un baño en el foso.



El tío es espectacular, con esas hechuras no muy atléticas (sin ánimo de ofender yo tampoco soy muy atlética) escala como un descosido. Desde luego una anécdota simpática que un hombre que quería disfrutar de Japón con todo su ser.

Ahora están revisando el estado mental de hombre que parece que no es del todo saludable. Pero hace falta ser MUY grande.

Ah, y un ole para la policía japonesa, muy paciente, y muy bien. En los USA le hubiera pegado un tiro y al fin y al cabo no hacía daño a nadie.


Publicado por .AuStRaLiA. @ 19:57  | Actualidad
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